Tags:
,
Tags del sitio Medición del Universo
Estamos acostumbrados a medir distancias y tamaños de objetos muy pequeños, astronómicamente hablando. Los seres humanos y aun nuestra Tierra somos tan ínfimos para el tamaño del Universo como lo es para nosotros un átomo, que cuando hablamos o nos referimos a planetas o cuerpos celestes nos es difícil concebir tales magnitudes. Es por eso que se utilizan comúnmente simplificaciones para estos tamaños tan complicados de manejar e imaginar. Éstas consisten en reducir el tamaño de un objeto o distancia a una parámetro más corriente como, por ejemplo, reducir un kilómetro real a un centímetro imaginario. A este tipo de transformaciones se les llama “escalas”. El Universo o incluso una galaxia, tienen un tamaño tan inmenso que sería casi imposible imaginar sus titánicas dimensiones. Es por eso que realicé ciertas conversiones de este tipo para poder darles alguna idea del tamaño del cosmos.
La Tierra tiene un diámetro real aproximado de 12,756 km. Suponga ahora que todo nuestro planeta es reducido a tan solo 1 cm de diámetro. Con esta escala sería como una pequeña canica suspendida en el espacio. La Luna orbitaría hasta una distancia de 30 cm, con un tamaño de 2.5 mm. El Sol, nuestra estrella madre, se encontraría 118 m con un diámetro de sólo 1.10 m. En la realidad la lejanía es de casi 150,000,000 km. Mercurio, el más cercano de los planetas al Sol, estaría a 45.5 m, con únicamente 4 mm menos de la mitad del diámetro terrestre. Venus, el llamado “Lucero del Amanecer”, se hallaría a 85 m, con 9.5 mm de diámetro en su ecuador; de forma muy similar que la Tierra. A Marte, el planeta rojo, lo encontraríamos a 178.5 m del Sol, con 5.5 mm. En este orden, a continuación nos toparíamos con el colosal Júpiter, el dios de los dioses. Éste giraría en torno a nuestra estrella a 610 m, midiendo 11.2 cm, como si fuese una pelota de tenis. Prosiguiendo veríamos al más bello de los cuerpos planetarios; el grandioso Saturno, poseedor de los anillos más vistosos del sistema -Júpiter, Urano y Neptuno también los tienen, pero en menor magnitud-. Saturno existiría a 1.12 km y mediría 9.5 cm. Urano, cubierto de agua y metano, estaría a 2.25 km contando con 4 cm. Siguiendo este viaje, a continuación tropezaríamos con Neptuno -otro gigante cubierto, igual que el anterior, con agua y metano- a 3.5 km y de 3.9 cm. Figurando como el último de los planetas observaríamos a Plutón, el dios del bajo mundo, a la fabulosa travesía de 4.5 km. Este es tamaño promedio de una pequeña ciudad. Su ecuador mediría tan solo 1.8 mm, siendo por esto el más pequeño de los miembros de la familia solar -hablando de planetas, claro está-. Se dice incluso que este “pequeñín” es un cometa de dimensiones ciclopeas y, por lo tanto, debería englobársele como a uno de ellos.
Por lo que hemos apreciado, el Sistema Solar no es tan chico como podíamos haberlo pensado. A pesar de lo anterior, el Sistema Solar es un exiguo ejemplar de los tantos existentes en la galaxia.
La estrella más cercana al Sol es Próxima del Centauro, una de las componentes del sistema estelar triple de Alfa del Centauro; es decir, la estrella de mayor brillo aparente de la constelación del Centauro. Usando la misma escala, la distancia que la separaría del Sol seria de aproximadamente 31,150 km. Esto es 2.5 veces el diámetro verdadero de la Tierra. Nos encontramos de nuevo con el problema anterior de las grandes distancias. La galaxia en la cual habitamos es llamada Vía Láctea y contiene en sus adentros a casi 100,000,000,000 de estrellas de los más diversos tipos. La luz, con sus casi 300,000 km/s, tardaría 100,000 años en surcarla. Y en el imaginario parámetro usado mediría 5 veces la distancia real que existe del astro rey a nosotros.
La Vía Láctea es una galaxia mediana de las miles de millones existentes en el cosmos. Seria necesario utilizar otra escala para medir trechos superiores. Para ello es usado comúnmente el llamado “Año Luz”. Esto es, usar como unidad la distancia recorrida por un rayo luminoso en un año -algo así como 9 billones de kilómetros (un nueve seguido por doce ceros)-. Con esta nueva medida, la vecina más cercana es la llamada Galaxia de Andrómeda a casi 2 millones de años luz.
Los objetos más lejanos conocidos hasta el día de hoy son los famosos “cuasares”, algunos a casi 15 mil millones de años luz en los confines del Universo. Se estima que el Universo tiene un diámetro de 30 mil millones de años luz. Todo esto da al traste con la antigua concepción de la tierra como sitio privilegiado y central de Universo -muy a nuestro pesar-, colocándonos como diminutas partículas de arena en la gigantesca playa del todo.
Sección Eureka