La Tierra, como cualquier otra parte del Sistema Solar, ha estado expuesta al mismo bombardeo que los otros cuerpos planetarios. En este hermoso Planeta Azul, una gran variedad de efectos han sido atribuidos de manera probable a los impactos. Por ejemplo, una de las teorías actuales más fuertes acerca del origen de la Luna tiene que ver con el impacto de un cuerpo del tamaño de Marte con la Tierra primitiva. Según esta hipótesis, la consecuencia de ese choque fue la aparición de material del cuerpo de impacto y de la Tierra misma en la órbita terrestre, material que se acumuló y condensó para posteriormente dar origen a la Luna.
El calor generado por los primeros impactos en la Tierra pudo haber provocado la gasificación de la corteza terrestre inicial, lo cual contribuyó a formar la atmósfera y la hidrósfera primordiales. Además, los cuerpos de impacto en sí mismos pudieron contribuir también con algunos volátiles para la atmósfera.
Este bombardeo temprano pudo haber frustrado el desarrollo y evolución de vida primitiva, pues los impactos más notables tenían la capacidad efectiva de esterilizar la superficie del Globo. Existe evidencia de que, en una tiempo geológico más reciente, el evento de extinción masiva de los dinosaurios y de otras especies (que medraban hace 65 millones de años) puede relacionarse con los efectos globales causados por un impacto mayor.
Los impactos también tienen cierta importancia económica. Por ejemplo, los enormes depósitos de cobre y níquel en Sudbury (Canadá) son el resultado de un impacto mayor ocurrido hace unos 1,850 millones de años. Además, varias estructuras de impacto (cráteres) en rocas sedimentarias han funcionado como depósitos naturales ideales de petróleo y gas.
Muchos de los cráteres de impacto en la Tierra, sin embargo, han sido borrados por otros fenómenos geológicos, esta vez de origen terrestre. De cualquier forma, algunos cráteres aun sobreviven. Hasta el año pasado, aproximadamente 150 cráteres de impacto han sido identificados en la Tierra. Casi todos los cráteres conocidos fueron identificados luego de 1950, y cada año se descubren más.